Cuando se trata del contacto entre conductor y automóvil, cuenta sobre todo una cosa: la respuesta del vehículo al conductor. En este apartado el nuevo 911 GT3 es, por decirlo de algún modo, la referencia. Su chasis con Porsche Active Suspension Management (PASM) de serie y Traction Control (TC) proporciona un ágil comportamiento en conducción. Está armónicamente adaptado a la potencia del motor. La dirección es precisa y cuenta con desmultiplicación variable. Algo especialmente conveniente sobre el circuito: el chasis puede ser adaptado al circuito de que se trate. Sólo así puede aprovechar el conductor sus características en su beneficio. Y reaccionar con toda precisión a cada respuesta.