Construir un deportivo como el nuevo 911 GT3 constituye todo un desafío. Sus prestaciones deportivas deben despertar en el conductor la sensación de estar sentado al volante de una máquina de carreras de pura raza sobre un circuito y, al mismo tiempo, esta magnífica máquina ha de cumplir los rigurosos estándares medioambientales de Porsche. Así, también se han tenido en cuenta en el desarrollo del nuevo 911 GT3 aspectos como el consumo de combustible, la depuración de los gases de escape, la sencillez de mantenimiento, la reducción de ruidos y el reciclado de materiales. Y, por supuesto, la longevidad del vehículo. Porque una larga vida útil sigue siendo la mejor forma de preservar el medio ambiente.